«Llegas muerto, pero merece la pena, las vistas desde arriba te dan ánimo, son impresionantes. Le recomiendo a todo el mundo que visite la torre». Son palabras de Francisco Javier García Díaz, más conocido como Javi de Brenes en el mundillo de los bomberos. Él, de 50 años, fue el primero de los 75 participantes en la I Cronoescalada a Torre Sevilla que arribó a la planta 37 tras ascender los casi 180 metros del rascacielos, dejando un primer registro de referencia en seis minutos y 51 segundos. Y eso que salió el tercero desde el pie del edificio, pero fue capaz de adelantar en el trayecto a los dos que habían partido antes.
El crono de este bombero brenero resultó ser el segundo mejoral final del evento. Nada extraño conociendo su bagaje: de joven hizo atletismo –participó en una sola edición de la Maratón de Sevilla, en 1996 con 30 años, y fue el mejor sevillano con dos horas y 25 minutos y 18º global– y ahora practica ciclismo –ha sido segundo en el Open de Andalucía de su categoría, máster 50–. Sus sensaciones tras acabar la prueba eran similares a las de todos y cada uno de los bomberos participantes, venidos de Madrid, Extremadura y varios puntos de la geografía andaluzapara competir en esta pionera subida a este pionero coloso.
Francisco Troncoso, 56 años, fue uno de los doblados por Javi, pese a que había preparado la cita «subiendo a la torre que tenemos en el parque de la Carretera Amarilla, de cinco plantas, quince veces, cada cuatro días y cargado con el equipo». Para este veterano, la estampa desde el techo de Sevilla era «genial».
Rachid Hnich, 40 años y miembro del Servicio de Protección y Extinción de Incendios de Sevilla (Speis), marcó otro registro fantástico, 7 minutos y 22 segundos, que se tuvo durante un rato como marca a batir por cierta confusión con los registros. «He ido a un ritmo constante, al 80% de mis posibilidades, y sólo he apretado al final. Es dura pero no me ha costado tanto porque estoy bien de fondo; lo único que las piernas te duelen de tantos escalones», explicaba este bombero de origen marroquí, que coincidía en que «las vistas cuando llegas arriba te alivian un poquito».
El vencedor, de Madrid
Quien definitivamente rebajó el crono de García Díaz fue el madrileño Carlos Tejeda, de 35 años, ganador en seis minutos y 26 segundos. «He acabado exhausto. Salí deprisa y luego he ido regulando. La clave creo que es subir los peldaños de dos en dos, agarrarte a la baranda y no pensar en lo que queda por delante», decía este bombero de padre cordobés, que tenía la ventaja de la experiencia en escaladas similares: de hecho, ha subido en Madrid la Torre Espacio hasta la planta 33, 198 metros –el edificio tiene 56 plantas y 224 metros en total–. Sobre la Torre Sevilla, añadió que «la escalera es cómoda, hay buena luz y se sube bien».
Así, todos y cada uno de los osados bomberos que se enfrentaron a Torre Sevilla en una mañana calurosa pese al aire fresco que soplaba al pie de la mole y que sirvió casi de colofón para laSemana del Bombero en honor a su patrón, San Juan de Dios, que continuará este viernes con torneos de fútbol y pádel. También sirvió, de paso, para el bautismo de Torre Sevilla, que recibió un chorro de agua de uno de los camiones de bomberos. ¡Prohibido hablar de Torre Pelli!

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