El PP de Granada, uno de los bastiones de la derecha andaluza, se partió ayer en mil pedazos. El alcalde popular José Torres Hurtado dimitió tras una semana recibiendo presiones de su partido, que le exigía abandonar el cargo para que el PP conservarse al menos el Gobierno municipal. Torres fue arrestado el pasado miércoles y puesto en libertad con cargos en el marco de una operación contra la corrupción urbanística. Desde entonces, el regidor ha ninguneado todas las llamadas que pedían su cese desde la dirección provincial, regional y nacional de su partido, hasta que finalmente tiró la toalla, una hora después de que PSOE y Ciudadanos anunciaran su acuerdo para registrar hoy en el Ayuntamiento una moción de censura contra él. La dimisión in extremis de Torres es un intento desesperado del PP por retener el Gobierno de Granada, donde ostentan el poder desde hace 13 años. «Ya cabe lugar para una moción de censura», se apresuró a decir ayer vicesecretario de organización del PP, Fernando Martínez-Maíllo.
Junto al ya exregidor, dimite también la concejal de Urbanismo, Isabel Nieto, investigada en la misma trama, y su teniente alcalde, Sebastián Pérez, por expreso deseo de Torres. Pérez es el presidente de los populares de Granada, eterno número dos del Ayuntamiento, rival interno del alcalde y aspirante a sustituirle, pero Torres le ha arrastrado consigo. Las dimisiones en cadena se saldan con una grave crisis en el PP de Granada y dañan a la dirección regional de Juan Manuel Moreno, incapaz de controlar el estallido.
La moción de censura, la primera en una capital de provincia desde las elecciones municipales de mayo, buscaba que el sillón de Torres lo ocuparse el hasta ahora líder de la oposición, el socialista Francisco Cuenca, y que la nueva corporación municipal estaría formada antes de final de mes, informa Efe. La iniciativa parte del PSOE, que presentó ayer la moción redactada y firmada por sus ocho concejales, pero ésta cobró peso cuando C’s, el partido que sostiene ahora al PP en la Alcaldía, anunció que la apoyará. En los últimos días la formación naranja en Granada, liderada por el exsocialista Luis Salvador, ha cambiado de estrategia: primero exigió la dimisión de Torres sin descartar que mantendría su apoyo a otro alcalde popular. Finalmente respaldará la moción de censura propuesta por el PSOE, avanzó que su partido no entrará en el nuevo Gobierno local, pero anticipando dos condiciones: que sí entre el único concejal de IU y que no entre ningún miembro de Vamos Granada, marca de Podemos en la capital. El PSOE-A, sin embargo, rechazó las «líneas rojas» de C’s, «porque ni IU ni Podemos han dicho aún que quieran entrar en el nuevo Gobierno».
La moción de censura que ha precipitado la dimisión de Torres Hurtado se ha gestado con la implicación activa de las direcciones nacional y regional de PSOE y C’s, muy pendientes de lo que ocurría en uno de los bastiones del PP en Andalucía. Las dos formaciones, que también han suscrito un pacto de Gobierno a nivel nacional, han usado la crisis de Granada para arremeter contra el PP acusándole de «corrupción». Pese a todo, para que la moción prospere no basta con los votos de PSOE y C’s, también sería necesario el apoyo de los concejales de Vamos Granada y de IU, aunque ambos defendían la dimisión de Torres y el desalojo del PP del poder. Ahora, la corporación está formada por 11 ediles del PP, ocho de PSOE, cuatro de C’s, tres de Vamos Granada y uno de IU. Cuenca y Salvador se citaron en un céntrico hotel de Granada en el que sellaron el acuerdo. Ahora deben decidir si siguen adelante juntos. «Este paso no tiene vuelta atrás», dijo Salvador, antes de conocer la dimisión del alcalde.

No hay comentarios:
Publicar un comentario