Unas dificultades que "ponen de relieve dos aspectos importantes por los que hay que dar gracias", el primero "el ejemplo de fe" dado por las hermandades y, el segundo, la labor desarrollada por los dispositivos del Plan Romero en la búsqueda de alternativas.
En la homilía, Vilaplana ha indicado que "ser misericordiosos como el Padre es un programa de vida tan comprometedor como rico de alegría y de paz".
La Misericordia, ha apuntado, "nos permite mirar a todas las personas reconociendo su dignidad y tomándonos en serio todas las situaciones de debilidad y vulnerabilidad", precisando que "el reconocimiento de la dignidad de toda persona y el trabajo por buscar el bien de todos nos impedirá caer en la tentación y superar los lastres que enturbian nuestra sociedad, la corrupción, la explotación de los débiles y la violencia en cualquiera de sus formas, física o verbal".
Por otra parte, ha indicado que El Rocío es también "una experiencia de la alegría vivida en el ámbito familiar", algo importante porque es en el que "generación tras generación se transmite la fe cristiana y el amos y devoción a Nuestra Madre, la Virgen del Rocío".
Al final de la homilía, las 117 hermandades filiales han renovado su compromiso con la Blanca Paloma, pasando los presidentes y hermanos mayores ante un libro con la leyenda "creemos en todos y cada uno de los dogmas adorables de nuestra sacrosanta religión, católica, apostólica y romana, única verdadera, y estamos dispuestos a derramar por ella hasta la última gota de nuestra sangre si fuese necesario"









No hay comentarios:
Publicar un comentario